Parte vieja

El lugar más visitado de Donostia / San Sebastián es, sin duda, la Parte Vieja. Está situada al pie del monte Urgull, encajada entre el puerto y la desembocadura del río Urumea, y fue reconstruida tras el incendio de 1813. Sus calles, llenas de tiendas, restaurantes, bares de pintxos y sociedades gastronómicas, suelen estar totalmente animadas en cualquier época del año.

Dentro de este recinto están dos de los templos religiosos más importantes de la ciudad: la Basílica de Santa María del Coro y la Iglesia San Vicente. Cabe visitar, también, el Museo San Telmo, situado en un antiguo convento, y la Plaza de la Constitución. En la misma tienen lugar la mayoría de los acontecimientos festivos de la ciudad. Sus coloridas fachadas, con números pintados en cada balcón, nos recuerdan que antiguamente fue una plaza de toros.

Las calles de la Parte Vieja estuvieron amuralladas hasta la Edad Moderna, en 1863, año en el que se decidió derribarla para acometer el nuevo ensanche de la ciudad. Anteriormente, casi todas las casas de intramuros fueron saqueados y destruidos por las tropas anglo–portuguesas el 31 de agosto de 1813, durante la guerra de la Independencia contra las tropas de Napoleón.

De hecho, mientras se llevaban a cabo las obras del aparcamiento subterráneo del Boulevard se descubrieron partes de esta muralla, que se han dejado al descubierto.