Esculturas: 40 Paloma de la Paz

40 Paloma de la Paz

Obra de Nestor Basterretxea de 1998 en la explanada de Sagués.

 

El Ayuntamiento de San Sebastián encargó esta monumental obra a Nestor Basterretxea a finales de los años ochenta, como símbolo del compromiso de la ciudad con la paz, la libertad y la convivencia. El escultor vizcaíno plasmó la idea sirviéndose precisamente del símbolo universal de la paz, y creó una gran paloma –tiene siete metros de alto y nueve de envergadura– de perfiles rotundos, realizada en hierro recubierto de poliéster blanco. La escultura está concebida para ser vista de frente y no de perfil.

Cuando se posó por primera vez en San Sebastián, en 1988, la Paloma de la Paz de Basterretxea  se instaló y se inauguró con una gran fiesta a favor de  la paz en el Paseo de la Zurriola, junto al mar, cuando el actual Kursaal –los célebres cubos de Moneo– ni tan siquiera eran un sueño, y la Paloma se batió en solitario contra el mar durante varios años, hasta que en 1993 las obras de urbanización del Paseo de la Zurriola le obligaron a convertirse en ave migratoria y volar hasta la Plaza Aita Donostia en el barrio de Amara Nuevo. Hoy en día, esta escultura está en la explanada de Sagués, al lado del mar como le correspondía inicialmente.